
El agua embotellada, de ósmosis inversa o del grifo son oxidantes y ácidas.
El agua oxidante acelera el envejecimiento y el daño celular. El estrés oxidativo contribuye al envejecimiento y a enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades neurodegenerativas.
El agua ácida (ph menor de 6,5) puede resultar corrosiva y alterar el equilibrio interno del cuerpo, el cual mantiene el ph de la sangre entre 7,35 y 7,45.
Antioxidante: enriquecida con Hidrógeno Molecular, el antioxidante más potente en la naturaleza, que ayuda a neutralizar los radicales libres dañinos.
Alcalina Ionizada: su carácter alcalino ionizado favorece la hidratación celular y apoya los procesos naturales del organismo para conservar su equilibrio interno.
Microestructurada: posee un tamaño de la agrupación de sus moléculas reducido que posibilita una absorción y una hidratación más eficiente en las células del cuerpo.
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